cuando hagas tus maletas y mi cuerpo eche de menos sentirte cerca; cuando mis palabras vuelen en el tiempo sin saber en qué oidos se dejarán caer; que si no son los tuyos, ningunos me valen; cuando no estés tú para morder mis días grises y pintarme una sonrisa; cuando cualquier día me des la espalda y ni siquiera pueda oler tu sombra; tiemblo.
domingo, 3 de agosto de 2008
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2 comentarios:
Me han encantado tus palabras. Llegué aquí de casualidad, pero me visitaré tu blog de vez en cuando.
Sigue escribiendo.
Saludos
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